IRON MAIDEN - A MATTER OF LIFE AND DEATH
Después de pasar una noche en vela escuchando el disco, absolutamente incapacitado para reprimir mi euforia, viéndome empujado a una vorágine de saltos y movimientos compulsivos de cabeza, poniendo en serio peligro mis cervicales, sorteando las esquinas de las mesas por algún tipo de gracia divina y destrozando definitivamente mi ya maltrecha cama, al fin he conseguido mi propósito: me sé A Matter Of Life And Death, el nuevo disco de Iron Maiden, de memoria.
Es imposible explicar con palabras lo que un fan del grupo siente al tener un nuevo disco en el reproductor. El flujo de sentimientos que nos invade el organismo con las primeras notas del bajo de Harris es como un torrente en pleno deshielo, sencillamente arrollador.
En primer lugar conviene hacer una breve comparativa del disco con su carrera. A Matter Of Life And Death es un trabajo muy maduro, como era de esperar, lleno de buenos matices y que pese a ciertas nuevas ramificaciones en su sonido, huele a Maiden por todos lados. Lo primero que notamos y que supone una mejora considerable respecto a Brave New World y Dance Of Death es que en este disco se nota claramente que el grupo tiene tres guitarristas, lo que le dota de una profundidad y complejidad sonora mucho mayor. Tras varias escuchas el disco resulta decididamente superior a DoD y BNW, asimismo supera al infravalorado No Prayer For The Dying y a mi modo de ver deja atrás a un mítico como es Fear Of The Dark. Creo que podría comparar este disco con Somewhere In Time en el “ranking” de la doncella. Si nos detenemos a mirar detenidamente cada uno de los temas de este nuevo lanzamiento de los británicos nos encontraremos con algunas sorpresas realmente interesantes, vamos con ello:
Different World: Este es un tema típico de Maiden, concierto parecido con Wildest Dreams y Rainmaker, mucho mejor que la primera y para mi gusto, mejor que la segunda, aunque menos contundente y con un riff menos original. Un tema para abrir conciertos en la próxima gira. Tiene un buen estribillo y ya empieza a notarse una mayor profundidad en el sonido debido al mejor aprovechamiento de los tres guitarristas.
These Colours Don’t Run: Un nuevo tema con un aire muy Maiden. No es de lo mejor del disco ni de lejos, pero es una canción inteligente con un buen ritmo y una buena melodía, Harris le saca mucho partido a su bajo en este tema y Bruce comienza lo que a lo largo de este plástico se convertirá en una auténtica exhibición de cómo se deben hacer las cosas detrás de un micrófono. Tal vez al tema le falte algo de fuerza para terminar de romper, creo que en directo ganará varios enteros.
Brighter Than A Thousand Suns: Este tema fue el tercero que nos ofreció la banda en su web. Se trata de una canción algo más oscura de lo que es habitual en Maiden, llena de varaciones y dónde es absolutamente evidente que el aspecto compositivo en cuanto a las guitarras se refiere ha sido revisado a conciencia. Me gusta mucho este tema, con un gran riff y un puente-estribillo muy interesante. Es uno de los mejores temas que ha hecho Maiden desde el Fear Of The Dark para mi gusto. Desde la primera escucha me pareció un temazo de principio a fin, con una gran sección instrumental y una buena inventiva. Y mientras Harris y Adrian nos deslumbran con sus instrumentos, sus ritmos y sus solos, Bruce continua con su demostración. Una gran canción.
The Pilgrim: Esta es una canción que podría ir en cualquier disco de la doncella. Es 100% Iron Maiden y tiene fuerza y garra. Me recuerda a Powerslave o tal vez a Piece Of Mind, creo que podría haber ido perfectamente en cualquiera de esos dos míticos trabajos. Un gran estribillo, un impresionante trabajo al bajo y una composición inteligente; si a todos estos atributos le sumamos un Bruce Dickinson en estado de gracia tenemos una canción que sonará en todos los conciertos de la gira, apostaría un brazo. Headbaggin asegurado.
The Longest Day: Un tema con un comienzo intrigante y misterioso con un Bruce enorme. La canción va ganando cuerpo poco a poco y termina por convertirse en un tema con una melodía muy particular y un feeling especial. Me recuerda un poco a Children of The Damned por su estructura y concepto. El tema tiene un deje tristón que le da personalidad. Se trata de una canción con unas posibilidades inmensas, estoy seguro de que es esa clase de temas que cada vez que se interpretan en directo lo haces de una forma distinta y en cada una le sacas un nuevo partido. Eso si, requiere un par de escuchas cogerle el jugo.
Out Of The Shadows: Con un comienzo bastante potente, Out Of The Shadows se revela como una balada al estilo de Maiden. Es una buena canción con bastante feeling y que tiene cierto parecido con lo que hace Bruce en solitario, aprovechando bastatante bien sus posibilidades como vocalista. No es de lo mejor del disco ni será un tema aclamado durante mucho tiempo, pero es esa clase de canción que gusta escuchar de cuando en cuando y supone un soplo de aire fresco en el disco. Y el trío de las guitarras, enorme.
The Reincarnation of Benjamin Breeg: El inicio del tema tiene un sabor bastante clásico, pero pronto aparece un riff y una melodía bastante diferentes de a lo que nos tienen acostumbrados Iron Maiden. La pequeña intro relajada en la que Bruce comienzo con la letra ayuda a ir formando el cuerpo del tema para la entrada del riff. Esta canción fue elegida como single y desde el principio se dijo que era una elección poco convencional. The Reincarnation Of Benjamín Breeg es un buen tema y personalmente me parece bastante digno. No es de los mejores del disco, ni tampoco de los peores. Sonará en directo y a los fans de toda la vida seguro que les gusta. Lo mejor de la canción es el riff principal, que recuerda a una versión simplificada del que usaran Candlemass en el segundo tema de su disco Nightfall por el estilo. Cuando lo has escuchado varias veces se aprecian diferencias significativas en la estructura de los riffs, hasta el punto de que resulta difícil incluso hablar de “coincidencia” o de “parecido razonable”, solo se da un aire. A la canción le sobra duración, por lo demás me parece un buen acierto. Este tema ha levantado cierto misterio sobre quien era Benjamín Breeg; en su momento lo sabremos, algunos apuntan a que fue un pintor que dibujaba imágenes que veía en sus pesadillas; al parecer en uno de sus cuadros aparece un rostro diabólico con cierto parecido a Eddie ¿un homenaje a su mascota?.
For The Greater Good Of God: Aquí tenemos el plato fuerte del disco. Una canción épica en clave de medio tiempo. Una letra increíblemente buena acompañan una composición impresionante. El tema tiene fuerza, sentimiento, garra, originalidad, personalidad, contundencia, profundidad, pegada y el sello de Iron Maiden en cada nota. Este tema es el futuro de Iron Maiden, es el principio del fin de una evolución que dura ya treinta años. Estamos ante el mejor tema de Iron Maiden desde que en 1984 grabaran The Rime Of The Ancient Mariner. Steve Harris nos ha puesto en bandeja una apuesta sonora muy sólida, dónde ha sabido aprovechar a la perfección a sus tres guitarristas, dándole a la música una profundidad que los anteriores trabajos de la doncella reclamaban. Y no debemos olvidarnos de añadir a esta gran labor compositiva la guinda final, la IMPECABLE interpretación de Bruce Dickinson. Sencillamente es imposible hacerlo mejor. Dickinson se atreve con todo en este tema, dotando a la lírica del sentimiento necesario, imprimiendo garra a la voz cuando procede, demostrando su potencia vocal, haciendo gala de una técnica bien depurada, consiguiendo un resultado final que resulta casi insultante. Tal vez no alcance los agudos de antes, pero ha ganado muchas otras cosas con el tiempo. Otros vocalistas aprietan fuerte, como pueden ser Jorn Lande, Russel Allen o Kelly Sundown, pero Bruce sigue siendo el mejor por méritos propios.
Lord Of Light: Este tema tiene mucha personalidad. Recuerda a muchas cosas del pasado y dibuja pequeñas trazas del futuro. En esta ocasión nos encontramos con un tema que tiene una melodía y un ritmo impresionantes. Arranca con una intro lenta y relajada para romper con un trallazo de Heavy Metal de los que no sacaban desde Somewhere In Time. A mitad de canción nos encontramos con un interludio en la línea de la intro. Esto ayuda a darle dinamismo al tema y a crear una atmósfera muy interesante. El riff que aparece al final del interludio es nuevo y muy contundente, dando entrada a un solo realmente imaginativo y muy bueno. Un temazo.
The Legacy: Esta canción tiene una ambientación diferente. En sus líneas encontramos algo distinto, un sabor nuevo, pero clásico al mismo tiempo. El uso de la guitarra acústica para ambientar en este tema resalta más aún el buen aprovechamiento de los tres guitarristas que se ha hecho en este disco. La canción tiene un aire oscuro, casi apocalíptico. Cuando el tema arranca definitivamente nos encontramos con algo bastante contundente. Es probablemente el tema menos Maiden del disco y uno de los que más cuesta asimilar. Después de haberle dado muchas escuchas creo sinceramente que es una gran canción. Compositivamente me parece acertada y muy correcta; interpretativamente no hay fallos, siendo tal vez la batería de Nicko el punto más flojo. Unos sorprendentes coros en algún momento del tema resultan algo innovador en Maiden. Me gusta mucho el trabajo de las guitarras en este tema. Y de nuevo, Bruce parece en estado de gracia, dándole a la canción todo lo que pide.
En definitiva, me parece que A Matter Of Life And Death es un gran trabajo, muy digno de Iron Maiden y que merece muchas escuchas. Creo que algunos de los temas de este disco pasaran a ser de “los nuevos clásicos” del grupo. Personalmente me ha gustado mucho.
Es imposible explicar con palabras lo que un fan del grupo siente al tener un nuevo disco en el reproductor. El flujo de sentimientos que nos invade el organismo con las primeras notas del bajo de Harris es como un torrente en pleno deshielo, sencillamente arrollador.
En primer lugar conviene hacer una breve comparativa del disco con su carrera. A Matter Of Life And Death es un trabajo muy maduro, como era de esperar, lleno de buenos matices y que pese a ciertas nuevas ramificaciones en su sonido, huele a Maiden por todos lados. Lo primero que notamos y que supone una mejora considerable respecto a Brave New World y Dance Of Death es que en este disco se nota claramente que el grupo tiene tres guitarristas, lo que le dota de una profundidad y complejidad sonora mucho mayor. Tras varias escuchas el disco resulta decididamente superior a DoD y BNW, asimismo supera al infravalorado No Prayer For The Dying y a mi modo de ver deja atrás a un mítico como es Fear Of The Dark. Creo que podría comparar este disco con Somewhere In Time en el “ranking” de la doncella. Si nos detenemos a mirar detenidamente cada uno de los temas de este nuevo lanzamiento de los británicos nos encontraremos con algunas sorpresas realmente interesantes, vamos con ello:
Different World: Este es un tema típico de Maiden, concierto parecido con Wildest Dreams y Rainmaker, mucho mejor que la primera y para mi gusto, mejor que la segunda, aunque menos contundente y con un riff menos original. Un tema para abrir conciertos en la próxima gira. Tiene un buen estribillo y ya empieza a notarse una mayor profundidad en el sonido debido al mejor aprovechamiento de los tres guitarristas.
These Colours Don’t Run: Un nuevo tema con un aire muy Maiden. No es de lo mejor del disco ni de lejos, pero es una canción inteligente con un buen ritmo y una buena melodía, Harris le saca mucho partido a su bajo en este tema y Bruce comienza lo que a lo largo de este plástico se convertirá en una auténtica exhibición de cómo se deben hacer las cosas detrás de un micrófono. Tal vez al tema le falte algo de fuerza para terminar de romper, creo que en directo ganará varios enteros.
Brighter Than A Thousand Suns: Este tema fue el tercero que nos ofreció la banda en su web. Se trata de una canción algo más oscura de lo que es habitual en Maiden, llena de varaciones y dónde es absolutamente evidente que el aspecto compositivo en cuanto a las guitarras se refiere ha sido revisado a conciencia. Me gusta mucho este tema, con un gran riff y un puente-estribillo muy interesante. Es uno de los mejores temas que ha hecho Maiden desde el Fear Of The Dark para mi gusto. Desde la primera escucha me pareció un temazo de principio a fin, con una gran sección instrumental y una buena inventiva. Y mientras Harris y Adrian nos deslumbran con sus instrumentos, sus ritmos y sus solos, Bruce continua con su demostración. Una gran canción.
The Pilgrim: Esta es una canción que podría ir en cualquier disco de la doncella. Es 100% Iron Maiden y tiene fuerza y garra. Me recuerda a Powerslave o tal vez a Piece Of Mind, creo que podría haber ido perfectamente en cualquiera de esos dos míticos trabajos. Un gran estribillo, un impresionante trabajo al bajo y una composición inteligente; si a todos estos atributos le sumamos un Bruce Dickinson en estado de gracia tenemos una canción que sonará en todos los conciertos de la gira, apostaría un brazo. Headbaggin asegurado.
The Longest Day: Un tema con un comienzo intrigante y misterioso con un Bruce enorme. La canción va ganando cuerpo poco a poco y termina por convertirse en un tema con una melodía muy particular y un feeling especial. Me recuerda un poco a Children of The Damned por su estructura y concepto. El tema tiene un deje tristón que le da personalidad. Se trata de una canción con unas posibilidades inmensas, estoy seguro de que es esa clase de temas que cada vez que se interpretan en directo lo haces de una forma distinta y en cada una le sacas un nuevo partido. Eso si, requiere un par de escuchas cogerle el jugo.
Out Of The Shadows: Con un comienzo bastante potente, Out Of The Shadows se revela como una balada al estilo de Maiden. Es una buena canción con bastante feeling y que tiene cierto parecido con lo que hace Bruce en solitario, aprovechando bastatante bien sus posibilidades como vocalista. No es de lo mejor del disco ni será un tema aclamado durante mucho tiempo, pero es esa clase de canción que gusta escuchar de cuando en cuando y supone un soplo de aire fresco en el disco. Y el trío de las guitarras, enorme.
The Reincarnation of Benjamin Breeg: El inicio del tema tiene un sabor bastante clásico, pero pronto aparece un riff y una melodía bastante diferentes de a lo que nos tienen acostumbrados Iron Maiden. La pequeña intro relajada en la que Bruce comienzo con la letra ayuda a ir formando el cuerpo del tema para la entrada del riff. Esta canción fue elegida como single y desde el principio se dijo que era una elección poco convencional. The Reincarnation Of Benjamín Breeg es un buen tema y personalmente me parece bastante digno. No es de los mejores del disco, ni tampoco de los peores. Sonará en directo y a los fans de toda la vida seguro que les gusta. Lo mejor de la canción es el riff principal, que recuerda a una versión simplificada del que usaran Candlemass en el segundo tema de su disco Nightfall por el estilo. Cuando lo has escuchado varias veces se aprecian diferencias significativas en la estructura de los riffs, hasta el punto de que resulta difícil incluso hablar de “coincidencia” o de “parecido razonable”, solo se da un aire. A la canción le sobra duración, por lo demás me parece un buen acierto. Este tema ha levantado cierto misterio sobre quien era Benjamín Breeg; en su momento lo sabremos, algunos apuntan a que fue un pintor que dibujaba imágenes que veía en sus pesadillas; al parecer en uno de sus cuadros aparece un rostro diabólico con cierto parecido a Eddie ¿un homenaje a su mascota?.
For The Greater Good Of God: Aquí tenemos el plato fuerte del disco. Una canción épica en clave de medio tiempo. Una letra increíblemente buena acompañan una composición impresionante. El tema tiene fuerza, sentimiento, garra, originalidad, personalidad, contundencia, profundidad, pegada y el sello de Iron Maiden en cada nota. Este tema es el futuro de Iron Maiden, es el principio del fin de una evolución que dura ya treinta años. Estamos ante el mejor tema de Iron Maiden desde que en 1984 grabaran The Rime Of The Ancient Mariner. Steve Harris nos ha puesto en bandeja una apuesta sonora muy sólida, dónde ha sabido aprovechar a la perfección a sus tres guitarristas, dándole a la música una profundidad que los anteriores trabajos de la doncella reclamaban. Y no debemos olvidarnos de añadir a esta gran labor compositiva la guinda final, la IMPECABLE interpretación de Bruce Dickinson. Sencillamente es imposible hacerlo mejor. Dickinson se atreve con todo en este tema, dotando a la lírica del sentimiento necesario, imprimiendo garra a la voz cuando procede, demostrando su potencia vocal, haciendo gala de una técnica bien depurada, consiguiendo un resultado final que resulta casi insultante. Tal vez no alcance los agudos de antes, pero ha ganado muchas otras cosas con el tiempo. Otros vocalistas aprietan fuerte, como pueden ser Jorn Lande, Russel Allen o Kelly Sundown, pero Bruce sigue siendo el mejor por méritos propios.
Lord Of Light: Este tema tiene mucha personalidad. Recuerda a muchas cosas del pasado y dibuja pequeñas trazas del futuro. En esta ocasión nos encontramos con un tema que tiene una melodía y un ritmo impresionantes. Arranca con una intro lenta y relajada para romper con un trallazo de Heavy Metal de los que no sacaban desde Somewhere In Time. A mitad de canción nos encontramos con un interludio en la línea de la intro. Esto ayuda a darle dinamismo al tema y a crear una atmósfera muy interesante. El riff que aparece al final del interludio es nuevo y muy contundente, dando entrada a un solo realmente imaginativo y muy bueno. Un temazo.
The Legacy: Esta canción tiene una ambientación diferente. En sus líneas encontramos algo distinto, un sabor nuevo, pero clásico al mismo tiempo. El uso de la guitarra acústica para ambientar en este tema resalta más aún el buen aprovechamiento de los tres guitarristas que se ha hecho en este disco. La canción tiene un aire oscuro, casi apocalíptico. Cuando el tema arranca definitivamente nos encontramos con algo bastante contundente. Es probablemente el tema menos Maiden del disco y uno de los que más cuesta asimilar. Después de haberle dado muchas escuchas creo sinceramente que es una gran canción. Compositivamente me parece acertada y muy correcta; interpretativamente no hay fallos, siendo tal vez la batería de Nicko el punto más flojo. Unos sorprendentes coros en algún momento del tema resultan algo innovador en Maiden. Me gusta mucho el trabajo de las guitarras en este tema. Y de nuevo, Bruce parece en estado de gracia, dándole a la canción todo lo que pide.
En definitiva, me parece que A Matter Of Life And Death es un gran trabajo, muy digno de Iron Maiden y que merece muchas escuchas. Creo que algunos de los temas de este disco pasaran a ser de “los nuevos clásicos” del grupo. Personalmente me ha gustado mucho.
